Aptos para manecitas torpes, debido a que son esponjosos, que se pueden pellizcar y coger con mucha facilidad.
Las caras exteriores de los cubos son variadas y diferentes con dibujos sencillos y reconocibles, con animalitos de vivos colores y otros dibujos en colores blanco y negro muy necesarios en esta edad por los contrastes que necesitan.
Si ayudamos al pequeño a apilar todos los cubos, le encantará derribar la pila y repetir el juego muchas veces.
Cada cubo atrae la atención al niño porque tiene un ligero sonido de cascabel.
Recomendado de 6 a 12 meses.
Valor educativo
• Ejercita la percepción visual.
• Promueve la capacidad de asociación de las formas y colores.
• Estimula los sentidos y la motricidad del bebé.