Como padres queremos fomentar la autoestima, la creatividad y ayudar a los niños a desarrollar su potencial físico, social, emocional e intelectual. Deseamos que sean perfectos, saquen buenas notas, se porten bien y, por qué no, que tengan algún talento especial.
Pero esto es imposible, el niño tiene sus características que le hacen especial. Lo mejor es conocerle, saber qué podemos esperar de él para ayudarle a evolucionar y a desarrollarse sacando su propio potencial.
Desarrollo físico
Entre los 6 y 8 años los niños se desarrollan, van ganado altura y normalmente pueden crecer entre 4 y 7,5 cm en un año. Su cuerpo, manos y pies se alargan e incluso su visión puede cambiar como consecuencia de la evolución de sus ojos. Perder dientes y ver cómo le salen las muelas a partir de los 6 años es algo que no parece importar a los niños de esta edad. En realidad la pérdida de dientes la perciben como un signo de crecimiento.
En el desarrollo físico las niñas suelen estar por delante de los niños.
Coordinación
La coordinación de movimientos y de ojo-mano mejora y esto les permite realizar actividades más complejas (correr, saltar a la comba, patinar, aprender a montar en bicicleta o jugar al fútbol). Ganan más fuerza y esto les permite a su vez desarrollar nuevas habilidades.
Estamos en la edad en la que aprenden a leer y a escribir. La escritura mejora gracias a su desarrollo motor fino y mejoran a la hora de hacer dibujos y trabajos manuales.
El juego
El juego activo (correr, saltar, esconderse...) es muy importante para el desarrollo del niño, lo cual le permite desarrollar los músculos, aprender nuevas habilidades, cooperar y solucionar problemas con otros niños.
Además del juego activo, el niño necesita de momentos en los que estar relajado y practicar otra importante habilidad: la lectura. Sus períodos de atención son mayores y debe aprovecharlos para leer y hacer actividades que requieran de más tiempo.
Nuestras expectativas
Fruto del crecimiento del niño aumentan nuestras expectativas y exigencias sobre él. Si se siente bajo presión es posible que reaccione con comportamientos como volver a chuparse el dedo, hacerse pís en la cama, tener un dolor de tripa o una vomitona. No debes preocuparte por ello, trata en este caso de identificar qué ha podido estresarle y ayúdale a superarlo.
A esta edad, las capacidades que habitualmente más se desarrollan en el niño son las siguientes:
- Mejora el sentido del equilibrio al andar o al correr.
- Se sube a los columpios, por los árboles, corre mucho y en círculo y persigue a otros niños.
- Le encanta mostrar sus progresos y mejoras de la capacidad motora y fuerza.
- Su capacidad fina motriz y manipuladora mejorado. Observamos más destreza para manipular pequeños utensilios y tijeras.
- Aprende a atarse los zapatos.
- Aprende a escribir y a copiar letras, formas, dibujos.
- Aprende a silbar, a chascar los dedos o guiñar los ojos.
- Le salen los dientes definitivos.
- Puede parecer algo torpe debido a la desproporción de brazos y piernas.
El desarrollo emocional
Las emociones empiezan a tener un papel más activo en la vida de los niños es edad escolar y sus sentimientos y personalidad se vuelven más complejos. Pueden sentirse enfadados, temerosos, celosos, frustrados, tristes o todo lo contrario, contentos, orgullos, excitados y felices. Los adultos deben enseñar al niño a comprender y gestionar este cúmulo de sentimientos para que sus reacciones sean apropiadas y no estén fuera de lugar.
Los niños tratan de proteger su ego huyendo del dolor (corriendo, echando la culpa a otros niños o mintiendo). En lugar de enfadarte diciéndole que te avergüenza su comportamiento, aprovecha esta oportunidad para comprender lo qué está pasando y ver con el niño cómo reaccionar.
Cada año que pasa el niño evoluciona para convertirse en una persona más independiente y al cumplir los 8 años comprende conceptos que antes no podía (por ejemplo, el concepto de cuidado de sí mismo o de ahorro).
Los niños se evalúan a ellos mismos
Comienzan a escuchar palabras como listo, torpe, feo, inteligente o idiota. Al cometer errores, pueden aceptar que lo han hecho mal, pero es más duro para ellos aceptar que se les diga que son torpes o idiotas a causa de ello.
Por ejemplo, si el niño coge varios vasos en torre para llevarlos a la mesa y se caen al suelo, no debes decirle, ¿es que eres tonto?. En su lugar dile que esas cosas son accidentes domésticos que a veces pasan y que la próxima vez debería llevarlos de poco en poco para evitarlo. Es mejor hablar con él sobre qué debe hacer la próxima vez, en lugar de criticarle o herirle.
Las peleas entre niños
Son típicas a esta edad las peleas entre niños o niñas. Para evitar que el niño desarrolle conductas agresivas ante los demás, lo mejor es explicarle que entiendes que esté enfadado, pero que pegar a otros niños no es la solución. Haz que comprenda que esos niños también se ponen tristes por su culpa y pregúntale cómo se siente él cuando le pegan.
Para ayudarle a solucionar el problema pregúntale qué puede hacer la próxima vez para no pegar.
La importancia de la familia y el colegio
Desde los 5 a los 10 años a los niños les encanta formar parte de la familia y lo demuestran con pequeños detalles para las personas que más quieren. Es muy importante que los niños se sientan valorados y sientan el cariño, afecto y atención de sus padres. En la medida que puedas trata de colmar a los niños con abrazos, besos, y expresiones en las que les digas que les quiere mucho, que estás orgulloso de él, o lo feliz que eres porque es tu hijo.
Este sentimiento de dependencia también es conveniente que lo desarrolle respecto del colegio. Los sentimientos juegan un papel importante y necesita sentirse importante y querido en su relación con sus compañeros y con el profesor y que lo está haciendo bien. Es interesante que a esta edad el niño se una a algún grupo de niños para hacer alguna actividad extraescolar. Las experiencias compartidas con otros niños le ayudarán a construir su autoestima y a desarrollar buenas relaciones que le proporcionarán seguridad fuera del entorno familiar.
Y no olvides que los niños en edad escolar:
Padres y profesores cumplen un papel fundamental como guías de los niños en edad escolar. No sólo promueven sus intereses y capacidades, sino que también crean valores. Es importante recordar los hitos en las diferentes etapas del niño para saber qué esperar de ellos. Recuerda que tu hijo es único y especial y que cada niño sigue su propio proceso, siempre adaptado a sus circunstancias.