La evolución de las capacidades físicas que los niños necesitan desarrollar para adaptarse al entorno como aprender a mirar y a reconocer a las personas, sujetar un vaso o comer con una cuchara resultan realmente asombrosa. Se trata de tareas complejas que requieren de una combinación de coordinación, percepción y fuerza. Este desarrollo físico les proporciona las capacidades necesarias para explorar e interactuar con su entorno.
El primer paso dentro de esta evolución es el control de los músculos. El crecimiento físico del niño se produce gracias a que los músculos ganan fuerza con su uso y los niños desarrollan la coordinación.
Debemos ser conscientes de las capacidades que se consideran normales así como las limitaciones de los niños dependiendo de la edad. Por ejemplo, no podemos esperar que nuestro hijo de 3 años pueda abrocharse la cremallera del pantalón, cuando todavía está desarrollando la capacidad de utilizar sus dedos.
Los cambios externos
El crecimiento del niño en los años preescolares es más lento que durante los tres primeros años de vida. El crecimiento se produce mayormente en las piernas y en el tronco con un aplanamiento de la tripa.
En el desarrollo del peso y la altura influyen factores como la genética, la talla al nacer, la alimentación, el ejercicio físico, las enfermedades, el estado emocional así como factores culturales, socioeconómicos. Sin duda ha llegado el momento de que el niño abandone el aspecto de bebé y vaya adoptando la forma de un niño de edad escolar.
Los cambios internos
Simultáneamente el niño va experimentando cambios internos. Por ejemplo, su respiración es más lenta y pausada y su corazón late más despacio y de forma más regular que cuando era bebé. A diferencia de las niñas, la presión sanguínea en los niños puede ser superior.
La capacidad para aguantar la orina aumenta en estas edades, gracias a que crece la vejiga del niño, aunque todavía pueden darse casos en los que se orine en la cama. De hecho, no es infrecuente encontrar a niños de hasta 6 años que siguen orinándose por la noche. En estos casos, es conveniente acudir a un especialista para encontrar las causas, que en muchas ocasiones serán debidas a alguna preocupación del niño o problemas familiares.
El desarrollo motor
Las capacidades motoras del niño se desarrollan muy rápidamente durante estas edades, produciéndose cambios significativos respecto a la edad infantil anterior. A continuación se describen los patrones de desarrollo físicos considerados más habituales para los niños entre 3 y 5 años:
A los 3 años:
Habilidades motoras gruesas o de los músculos:
- Empieza a subir las escaleras alternando los pies.
- Es capaz de mantener el equilibrio apoyado sobre un pie tan sólo unos segundos.
- Puede saltar en el sitio y saltar un escalón.
- Puede pedalear en un triciclo.
- Es capaz de lanzar una pelota y cogerla extendiendo los brazos.
Habilidades motoras finas o de los músculos pequeños:
- Comienza a desvestirse (para vestirse le hace falta ayuda).
- Puede desabrochar botones.
- Aprende a lavarse las manos.
- Puede comer algunas cosas por sí mismo.
- Es capaz de reconocer y dibujar círculos.
Con 4 años:
Habilidades motoras gruesas:
- Puede guardar el equilibrio caminando en línea recta tocando con el talón de un pie la punta de los dedos del otro pie.
- Salta aunque todavía torpemente.
- Comienza a correr con facilidad.
- Puede bajar las escaleras alternando los pies.
- Salta a la pata coja.
- Es capaz de mantener el equilibrio sobre un pie durante 5 ó más segundos.
- Puede coger una pelota que le lanzan a cierta distancia (1 metro y medio).
Habilidades motoras finas:
- Puede vestirse y desvestirse sólo, aunque todavía no puede atarse los zapatos, cerrar cremalleras o ponerse unas botas.
- Puede abrocharse la ropa, pero no le es posible hacer nudos con los lazos.
- Aprende a lavarse los dientes.
- Reconoce y dibuja un cuadrado.
- Comienza a utilizar una tijera de punta redonda para cortar por una línea.
- Observa un puzzle antes de encajar las piezas.
- Juega con los juegos de construcción haciendo composiciones y figuras.
Con 5 años:
Habilidades motoras gruesas:
- Puede andar de talones y de espaldas.
- Salta a la pata coja.
- Le es posible guardar el equilibrio alternando las piernas con los ojos cerrados.
- Utiliza las manos para coger una pelota que le tires y no tanto los brazos.
- Puede saltar 3 ó 4 escalones.
- Empieza a aprender a patinar.
- Puede atreverse a saltar la comba.
Habilidades motoras finas:
Debería aprender a atarse los cordones de los zapatos.
Si le enseñas un triángulo, podría copiarlo.
Aprende a escribir letras y números.
Puedes enseñarle a escribir su nombre.
Verás como maneja las tijeras con facilidad.
Dobla el papel en diagonal.
Resuelve puzzles sencillos con facilidad.
Juega con juegos de construcción haciendo piezas más grandes.
Correr, saltar, dibujar, cortar, construir, colorear son habilidades que los niños van desarrollando a medida que crecen. Observar como andan, dan una patada a un balón, o hacen sus primeros garabatos es una experiencia que nos emociona porque vemos sus progresos. Es muy importante que los padres estén atentos al desarrollo físico de sus hijos y que les apoyen y estimulen para desarrollar estas capacidades.